Miguel Benítez
Desde el día en que esta tierra me enseñó a leerlo entre líneas, me convertí en un gran admirador de su poesía desgarrada. Un joven mito que se fue demasiado pronto y que ha puesto la banda sonora a momentos importantes en nuestra vida, que escribió canciones eternas y que pellizcaba los corazones con la facilidad de unos pocos. Un genio de nuestra generación, que bebió de los mejores hasta que se sentó a su altura, que vivió deprisa y dejando una huella que merece empapelar las habitaciones futuras.

Gracias a su hermano Manu, que rescató las joyas que Migue había guardado en los cajones, podemos disfrutar de un regalo inesperado: un Disco-Libro de Migue, que vuelve a ponernos la piel de gallina con el aliento de su voz.
Cómo apretar los dientes es un trabajo que contiene el alma del artista, el amor de un hermano y la esperanza de todos los que no nos resignamos a perderlo de vista. Desde www.matajare.com y de mano de otro Benítez, se mantiene viva la llama. Sé que somos muchos los que tenemos el corazón garrapatero, sé que cada vez seremos más.
Recomendable es una palabra que se me queda corta.
